No es que siempre lo haya creído, pero tenía en mente la idea de que viajar a provincia sería para cotorrear, conocer, echar relajo y divertirme, pero no…
Me inscribí a un curso para poder obtener la certificación CCNA de Cisco. La escuela donde lo estoy tomando está en Puebla, por que es más económico y tienen un muy buen plan de estudios. Conocí la escuela por Jano, un amigo de mi tío Irv.
Para la gente que vive en el D.F. tienen un plan en el que uno va al curso un sábado cada quince días, por lo que cada quince días me aviento una travesía de 2 horas y media de México D.F. a Puebla para estudiar 6 horas seguidas y regresarme a mi casa haciendo otras 2 horas y media. Un pequeño precio que hay que pagar (hablo del tiempo de viaje, porque el precio del curso fué para nada pequeño) para saciar la sed de conocimiento…
Compré mi boleto 1 día antes. A las 4.50 a.m. ya estaba yo en la central de camiones por que salía a las 5.00 a.m. mi camión. Resulta que iba prácticamente sólo. Lo cual estuvo bien por que pude subirle todo el volúmen al ipod y me perdí en el sueño.

Solito en el camión.
Pasadas las dos horas, llegué a Puebla. De ahí sólo tuve que seguir al pie de la letra las instrucciones que me dieron en la escuela para poder llegar. Las instrucciones eran del tipo “Camine alrededor de 20 pasos hasta llegar a ver unas escaleras eléctricas, súbalas… caminele, salga, tome el camión que pasará enfrente de usted dentro de 17 segundos, gire, baile, grite”. Sin embargo… me perdí, bueno no creo que cuente como perderse por que vi lo que parecía mi escuela, pero en lo que decidí bajarme del camión me pasé como 5 cuadras. Llegué antes de lo previsto, mis clases empezaban a las 8.00 a.m. y yo estaba a las 7.40 a.m. afuerita… solito…

Mi nueva escuela en Puebla
Yo pensaba que ya habría movimiento a las 7.40 a.m., digo, si las clases empiezan a las 8.00 a.m. como que esperaba ver movimiento un poco antes, pero no… ¡nada!. Asi que proveché para conocer los alrededores, al parecer estaba yo en una zona muy pudiente por que las casas estaban muy nice y bien leeeendas.

Los alrededores
Creo que debí tomar más fotos de los alrededores para no quedar como alguien que miente por convivir al decir “Al parecer estaba yo en una zona muy pudiente por que las casas estaban muy nice y bien leeeendas”, pero bueno, será para la próxima.
De repente, de alguna manera, dos minutos antes de las ocho todos llegaron, se abrió la escuela y a las 8.00 a.m. todo el lugar estaba en movimiento, me incribí, me mostraron mi salón y esperé a que comenzara todo. El lugar no se veía muy grande por fuera, por lo que deduje con unos algoritmos matemáticos, que no sería muy grande por dentro, y efectivamente, los salones eran pequeños, el mío era para unas 7 personas máximo y eramos 6 con todo y el profesor. Junto a mi salón había otro (obvio) donde estaban dando alguna certificación de inglés, ni idea de que estuvieran dando en los otros salones que había.
En la sala de estar, había una mesita con café, donde uno podía servirse muy contento lo que quisiera, ya que todo era gratis. Yo aproveché para servirme cafecito y ponerle unas cuantas toneladas de crema en polvo.

Mi café con muchos sobrecitos de crema en polvo.
Empezó oficialmente mi clase como a las 8.30 a.m. por que estabamos esperando a dos compañeros que no llegaban pero que finalmente llegaron. No recuerdo con exactitud pero mas o menos a las 11.00 a.m. tuvimos un pequeño descanso donde aproveché para comer y estirar las piernas. Me salí de la escuela y me senté en el estacionamiento, mientras desayunaba vi pasar un pequeño Chevy con una cantidad descomunal de globos flotantes amarrados a él. Me pregunto si el señor habrá logrado hacer volar a su Chevy…

Ahi está, mirenlo. Como el moco de Doug.
Al terminar mi desayuno regresé a clases y me volvieron dejar a estirar las piernas como a la 1.00 p.m., asi que me preparé otro café y me salí a la misma banqueta a pensar en la importancia que tiene la labor que desempeñan los busos de aguas negras…
Terminó el descanso y empezó la recta final de mi día de clases, que dió por terminado a las 2.30 p.m., en cuanto terminó corrí a la central de camiones (es un decir, la verdad es que tomé un camión que me llevó a la central de camiones) y esperé a que dieran las 3.45 p.m., hora en que salía mi camión rumbo a mi hogar (es un decir, la verdad es que llegaba a la central de camiones TAPO que está en San Lázaro). El camión de regreso venía mas habitado, pasaron una película, nunca decifré cual era por que traía el ipod a todo volumen y me quedé dormido, sin embargo constantemente vi a este perro en escena haciendo peripecias.

"El perro que hacía peripecias - La película"
Le puse atención a la película los últimos 10 minutos, pero nunca me quité los audífonos ni le bajé al ipod. Vi que el perro que hacía peripecias estaba como enfermo, por que estaba en el piso y lo abrazaba una niña y adultos hacían caras de enojo mientras lo señalaban, los niños en escena acariciaban al perro que hacía peripecias con cara de consternación, de un momento al otro, de alguna manera, el perro que hacía peripecias tuvo perritos que seguramente de grandes harían peripecias. Asi que me di cuenta que el perro que hacía peripecias realmente era una perra y que mientras dormía me perdí la escena XXX donde esta quedó embarazada de algún perro que seguramente hizo una peripecia para embarazar a la perra que hacía peripecias.
Es increíble como los señores de los camiones tienen una película que dura exactamente lo que el viaje. Vaya que la tecnología ha avanzado, cuando yo era pequeño y hacía viajes largos en camión, constantemente me enojaba por no poder terminar de ver la película que estaban pasando.
En fin, llegué a San Lázaro, me fuí a mi casa y no recuerdo que más hice ese día, seguramente alguna peripecia.
FIN


















